Descripción
Un paté con alma de monte: suave, elegante y profundo, sin agresividad. Nuestro paté artesano de perdiz se cocina lentamente para redondear la carne y lograr una textura cremosa que se disfruta con pan de verdad. Conservado en marmita para que el sabor llegue intacto a tu mesa, cuando más apetezca.
Un guiño a la cocina de monte, sin asperezas
La perdiz tiene un carácter noble: sabor largo, aroma fino y un final limpio. Este paté está pensado para quien busca caza elegante, de la que acompaña una tabla gourmet sin imponerse. Un tarro pequeño que parece poca cosa… hasta que lo abres y entiendes por qué la cocina lenta sigue mandando.

Cómo disfrutarlo
- Con pan rústico y compota de manzana o pera.
- Canapé con un pepinillo o encurtido fino (levanta el sabor).
- Maridaje: tinto joven o un blanco con crianza ligera.
Formato degustación (90 g): el tamaño perfecto
Ideal para probar, regalar o abrir en un aperitivo sin que sobre medio bote. Gourmet también es cero desperdicio.
Ingredientes y alérgenos
Ingredientes: Carne de perdiz, hígado de pollo, panceta fresca, cebolla, zanahoria, aceite de oliva virgen extra, caldo natural, vino de Jerez, sal marina, pimienta negra y nuez moscada.
Alérgenos: No contiene alérgenos declarables.

Características del producto
- Cocinado lentamente
- Sin conservantes
- Sin colorantes
- Conservado en marmita (esterilización)
Conservación y uso
- Peso neto: 90 g
- Conservación: temperatura ambiente, lugar fresco y seco
- Una vez abierto: refrigerar y consumir en 5–7 días
Si te gusta la caza fina, este tarro es un acierto: abre, unta y que hable el monte. 🦆





