El garum de la antigua Roma fue un condimento esencial en la gastronomía de la antigua Roma, conocido por su sabor fuerte y salado. Se elaboraba a partir de la fermentación de pescado, generalmente caballa, anchoas u otras especies, junto con sal y otras especias. Este condimento se ha convertido en un símbolo del refinamiento culinario romano y representa uno de los primeros ejemplos de la complejidad en la historia de la alimentación.










